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Polos opuestos

En la asignatura de psicología social estudié que las personas si tienen rasgos en común se atraen más amistosamente, fisicamente, amorosamente... Según esto, la típica frase "los polos opuestos se atraen" se destruye. Yo voy a defender esta frase desde el punto de vista de la amistad; pocos rasgos en común pueden hacer que se forje una amistad.


Si tuviera que definir a mis dos niñas queridas y a mí como un chocolate, Vero chocolate negro, Cris chocolate con leche y yo chocolate blanco. Estilos diferentes, gustos diferentes, puntos de vista diferentes, hacen que unas complementemos a las otras, solo situaciones que nos unen. Si fueramos iguales que aburrido ¿no? Todo lo que vivimos juntas nos daría para escribir un libro y creo que tendría bastante éxito. Somos 3 y eso es dificil de llevar, nunca hay cajas de helados para 3, los asientos del autobús son dobles, los juegos de los recreativos se juegan en pareja... pero creo que lo llevamos bastante bien.

Esto es de verdad y lo demás son tonterías.
PD: la entrada y la imagen es un poco ñoña, pero bueno :D Por cambiar un día, no pasa nada.


María

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Tonterías con las amigas (I)

Hace un par de meses que el tiempo en Murcia está muy loco.
Una tarde de sol, salí con un par de amigas, C y V (no pongo V y C porque me recuerda a un producto de limpiar el water). Esa tarde que prometía ser soleada, paso a ser una tarde con lluvia. Total, que en una calle donde no hay sitio para refugiarse, nos metimos tres personas bajo un paraguas de media persona, por lo que, las que ibamos en las esquinas, acabamos mojadas.
Pero ahí no terminaba la tarde ni el hacer el ridículo.
Para refugiarnos de la lluvia, entramos en una cafetería y pedimos un helado y un café, que por cierto, estuvimos media hora para decir el dichoso café al camarero. Bueno, la cuestión en sí, cuando nos deja las cosas en la mesa, nos deja un papelito donde viene anotado lo que hemos pedido. Ese papel nunca sirve para nada, ni lo miran siquiera, así que ¿qué hicimos?, ¡hacerlo trizas! Pero con la mala suerte que tenemos, cuando pedimos la cuenta, el camarero pregunta:<< ¿y el papel que había dejado aquí? Necesito mirar un número (silencio incomodo) - Aquí...>>El camarero estuvo un rato intentando hacer un puzzle con los trozos del papel hasta averiguar el dichoso número.

Conclusión de la historia: Los camareros no saben sumar cuanto cuesta un café y un helado.

María

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